Varicela durante la lactancia, ¡ayuda!

Si la madre contrae varicela durante la lactancia, es normal que se preocupe, ya que quiere evitar en la medida de lo posible el contagio del bebé. Esta preocupación puede ser mucho mayor si el bebé toma pecho, ya que hay una tendencia a interpretar la leche materna como vehículo de transmisión de enfermedades, en lugar de reconocer su efecto “vacuna”.

Sin embargo, la varicela es contagiosa días antes de la aparición de las erupciones cutáneas, por lo que, casi con toda seguridad, todos los miembros de la familia que no hayan padecido la enfermedad anteriormente la contraerán.

Durante este tiempo es fundamental continuar con la lactancia materna, ya que la madre transmite a través de la leche defensas frente a este y otros virus. En algunos casos, si hay lesiones en el pecho, la madre puede encontrarse más cómoda sacándose leche con un sacaleches o mediante extracción manual.

Varicela durante la lactancia: ¡ayuda!

¿Qué es la varicela y cómo se trata?

La varicela es una enfermedad generalmente benigna, que afecta principalmente a niños. La cicatrización y el rascado de las lesiones puede dejar marcas, por lo que se recomienda mantener las uñas del niño cortas, bañarlo diariamente con un jabón suave y evitar la exposición al sol.

En algunos casos pueden estar indicadas las cremas antipruriginosas y los antihistamínicos.

En los grupos de riesgo, como adultos y pacientes inmunocomprometidos, el tratamiento precoz con antivirales puede disminuir la duración y la extensión de la enfermedad, ya que disminuye la aparición de nuevas vesículas. Los tratamientos habituales son compatibles con la lactancia, por lo que, en caso necesario, la madre los puede tomar.

Durante el periodo activo de la enfermedad, se recomienda evitar el contacto con mujeres embarazadas, adultos y personas inmunocomprometidas. Generalmente es una enfermedad leve, que cursa sin secuelas, y que deja inmunidad permanente.

Añadir comentario