Destete por saciedad, el destete más frecuente

¿Qué es el destete por saciedad?

Para entender el destete por saciedad tenemos que imaginarnos que todos los días nos tomamos un aperitivo abundante, antes de la comida.
Seguramente luego no tengamos ganas de comer, y comeremos menos, o no comeremos. A media tarde volveremos a tener hambre, y tomaremos una merienda fuerte, para por la noche repetirse la misma situación. Llegamos a las comidas sin ganas de comer.
 Destete por saciedad, el destete más frecuente
Esta misma situación le sucede a los bebés a los que les empezamos a dar biberones junto con lactancia materna. Empiezan a mamar menos, luego tienen hambre, y el desorden en las tomas perjudica siempre al pecho. Además, el niño se acostumbra a la succión del biberón, y va cerrando la boca y mamando cada vez peor, por lo que toma menos leche materna y se produce menos, en un círculo vicioso que acaba en destete.
También puede suceder cuando empezamos con la alimentación complementaria. Si le damos al niño muchas tomas de comida, va perdiendo el interés por el pecho porque vamos espaciando las tomas o llega empachado a las mismas.
El destete por saciedad es la causa más frecuente de destete, por lo que debemos advertir a las madres, por ejemplo, de que si el niño necesita tomar algo de lactancia artificial, es preferible que la tome mediante un método alternativo a la tetina.

¿Alguna duda sobre cómo es la mejor forma de destetar a tu bebé?

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Consejos cuando añadimos lactancia artificial a la lactancia materna:

  • Asegúrate de que está indicado añadir la leche artificial. Tal vez haya alguna medida para favorecer la lactancia que se pueda tomar antes de introducir la leche artificial. Revisar la postura, aumentar el número de tomas, valorar un frenillo, usar galactogogos, tratar una mastitis…
  • Dar la leche artificial mediante un relactador al pecho, un vasito o mediante la técnica dedo-jeringa.
  • Dar la cantidad de leche artificial que necesitemos para mejorar la situación. Si al niño le falta un poquito para conseguir un peso adecuado, introducimos la leche que necesite, sin olvidar que también toma leche materna.
  • Valorar su crecimiento en las tablas de la OMS.

Recomendaciones cuando iniciamos la alimentación complementaria:

  • Siempre que se pueda, ofrecer el pecho antes y después de la comida, y no tener prisa con la alimentación.
  • Se puede ofrecer al niño comida en trocitos, sin forzar, con frecuencia, cada vez que la madre coma. En este caso, el bebé suele tomar alimentos variados, pero en pequeña cantidad.
  • Si queremos darle al niño papillas, y queremos que se las tome todas, no debemos ofrecer al niño más de dos papillas al día al principio.
  • Cuando la madre y el niño se han adaptado a la nueva situación, con dos tomas de alimentación complementaria, podemos empezar a ofrecerle alguna toma más de comida. Lo ideal es dejar pasar un mes o dos antes de aumentar las tomas.

¿Qué podemos hacer si disminuye su interés por el pecho?

  • Ofrecerlo con más frecuencia. Siempre que consigamos que el bebé se enganche, podemos aumentar la producción de leche, ya que el estímulo más potente para aumentar la producción de leche es la succión del bebé. Incluso, si no se engancha, ¡también podemos aumentar la producción de leche!
  •  Si toma leche artificial mediante tetina podemos cambiar el método de administración de la misma por un vasito, una jeringa o un suplementador al pecho.
  • Ofrecerle el pecho cuando esté tranquilo o incluso dormido.
  • Estar en contacto piel con piel con el bebé es muy beneficioso para ambos, ya que favorece que se enganche y estimula la producción de leche.
Este proceso se llama Relactación, y es un proceso lento, y a veces dificultoso. Los grupos de apoyo a la lactancia pueden ayudarnos en este camino, del mismo modo que el asesoramiento profesional de una Consultora de Lactancia
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