Destete respetuoso: cómo ha dejado mi hija el pecho

Destete respetuoso dirigido por la madre

3 años, 4 meses y 18 días después, Selva se ha destetado. Después de casi 8 años amamantando casi ininterrumpidamente, he dejado de ser una madre lactante.
Destete respetuoso dirigido por la madre
El destete ha sido respetuoso, lento, y lo he dirigido yo. Ella habría seguido mamando, pero yo ya no quería. Si no me hubiera quejado, habría llegado a los 4 ó 5 años o más, como los pocos niños con lactancias no interrumpidas.
Pero me duele el pecho. Me duele y se lo llevo diciendo tiempo, casi cada toma, que se lleve cuidado, porque me duele. Y la pobre me miraba y cambiaba de pecho, mi pobre hija me cuidaba, y cuidaba su tetita.

¿Alguna duda sobre destete?

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Ella respetaba mis molestias, pero seguía mamando. Se llevaba cuidado, pero seguía mamando.
A veces hacía alguna pausa, como cuando nos fuimos con María Rendo a Archena, cuando se cayó y se consoló abrazada a mí, sin pedir teta. Esa noche volvió a mamar, y al día siguiente. Decía María que eso no es un destete, que estaba dejando la teta porque estaba preparada, pero no estoy de acuerdo. Un destete es el proceso por el cual un niño deja de mamar, y no tiene por qué ser traumático. Selva se ha destetado, poco a poco, y a petición mía.
Recuerdo que le dije a Charo el 23 de Diciembre, en Águilas, que llevaba dos días sin mamar. Recuerdo que el sábado anterior me pidió teta en un sitio poco adecuado, porque se quería dormir en la teta. Le estuve dando de mamar en brazos, durante casi una hora. Después me dolía la espalda, y creo que fue por eso, por el lumbago. Después mamó alguna vez más. Seguro que me quejé, lo notó y dejó de mamar por eso, seguro que fue el detonante.
No recuerdo la última vez que mamó. Qué triste. No lo recuerdo porque no fue un stop brusco, intencionado, sino que fue un proceso de meses, en el que cada vez mamaba menos, hasta el lumbago tal vez, hasta que te das cuenta de que no mama desde hace varios días. Y te da pena.
Me da pena, pero no le he vuelto a ofrecer, porque yo sé que ya no quiero más. Ella no ha pedido y yo no le he ofrecido.
Ayer acariciaba la teta y decía “tetita bonita”, se acercaba a mí y se dormía. Se acercaba tanto que me presionaba, se acercaba empujando, para estar lo más cerca posible de mí.
Mi hija Selva, con tres años, ha sido respetuosa y generosa. Mi hija me ha dado una lección, un final feliz para mi lactancia. Yo, ahora, lloro.
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9 Comentarios

  1. Mª José Mochón 6 años antes
  2. Anónimo 6 años antes
  3. Vanessa Amorin 6 años antes
  4. Inés 5 años antes
  5. Unknown 5 años antes
  6. Anónimo 5 años antes
    • Rocío Martin-Gil Parra 5 años antes
  7. Diotima 3 años antes
    • Dra. Rocío Martín-Gil Parra Rocío Martín-Gil 3 años antes

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