Estamos viviendo una epidemia de biberones a nivel mundial

El abuso de la leche de fórmula ha derivado en una auténtica epidemia de biberones

Me encuentro abatida, desanimada.

Siento que estamos inmersos en una epidemia de biberones propiciada por la industria de leche de fórmula y consentida por las autoridades sanitarias. Siento que esto es un problema de salud de primer orden al que no estamos dando la importancia que se merece.

Me explico.

La leche de fórmula es un sustituto de la lactancia materna y de la leche materna

La leche de fórmula sólo debe utilizarse cuando la lactancia materna es imposible o hay una dificultad transitoria.

Es como un medicamento que hay que tomar cuando uno está enfermo, pero que no debe tomar toda la población ni se debe tomar durante mucho tiempo.

Puede ser útil en unos casos, pero no debemos abusar de ella porque tiene unos efectos secundarios bien conocidos.

Las madres y los niños que pueden amamantar y no dan lactancia materna se exponen a un mayor riesgo para su salud. Las madres y los niños que tienen dificultades de lactancia se merecen el apoyo sanitario y social para superarlas y continuar con su lactancia materna durante y después de esas dificultades.

Estamos viviendo una epidemia de biberones a nivel mundial.

La mayoría de mujeres puede amamantar

Muchas no lo hacen porque reciben malos consejos, otras porque cuando tienen dificultades no encuentran ayuda, fundamentalmente al inicio de la lactancia, y posteriormente durante la reincorporación al trabajo.

El lobby de la leche de fórmula se encarga de que no haya esa ayuda.

¿Tienes alguna dudas sobre lactancia materna?

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¿Por qué los pediatras recomiendan tantos biberones?

Estoy convencida de que este lobby se preocupa mucho de corromper a los trabajadores sanitarios, fundamentalmente pediatras, mostrándoles trabajos que minimizan los riesgos de la alimentación con fórmula, o ensalzando algunos aspectos de la misma.

Pero también corrompe a las instituciones sanitarias, comprando materiales, donando dinero para estudios, etc. Son un lobo con piel de cordero, y una persona tras otra, caen en sus redes. Lo demuestran los pediatras con carteles de Mierdina, queda claro en las consultas con carteles de Putriben, que claro en los centros de Salud con carteles de Pestlé, calendarios y muestras de leche.

Es una epidemia similar a la epidemia de obesidad

Es una epidemia comparable a la epidemia de obesidad, que a su vez va a contribuir y aumentar la incidencia de obesidad. Algunas personas obesas tienen una enfermedad o condición que causa o favorece esa obesidad, como un hipotiroidismo, pero la mayoría de ellas necesita un poco de ayuda, para aumentar el ejercicio físico que realiza o mostrarle como es una alimentación saludable.

Imaginemos a un cardiólogo regalando Bollycaos o galletas oreo a un obeso. Eso es lo que está pasando con los pediatras. Y es muy frustrante.

 

Consulta de lactancia

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