Feminismo de medio pelo

Debido a la presión que hay para que debemos biberón, amamantar se ha convertido en un acto de feminismo.

El otro día leí un artículo de una mujer que se autodenominaba feminista. Esta muy despistada, y en su despiste, creía que era feminista no amamantar. Y lo argumentaba fatal.

Feminismo de medio pelo
Decía también la falsa feminista que amamantar no es bueno para nuestros hijos, decía también, la muy despistada, que los estudios que ponen de manifiesto su superioridad frente a la leche artificial son falsos. Eso un completo disparate que no voy a argumentar, ya que se cae por sí mismo. Se ve que se cree todo lo que lee, y tiene una mala fuente.
Decía que es un rollo amamantar, porque te ata a tu hijo. En su falso feminismo, decía que se rebelaba contra la presión al decidir no amamantar.

Presión para destetar.

Decía, en primer lugar, que había mucha presión para amamantar, y no es verdad. Lo que hay, es presión para que destetemos: publicidad en los medios, publicidad en las revistas científicas, pediatras con bolis de nutriklen, calendarios de totot, muestras de leche, canastillas con sorpresa, cereales a los cuatro meses, mucha comida muy pronto para destetar cuanto antes, farmacias llenas de ofertas, legislación sin sanciones, cursos de formación viciados, incluso fiestas patrocinadas.
Hay presión para destetar porque ingresan niños en neonatos y no hay ayuda real para la Lactancia. No se comprueba que el bebé es capaz de tomar el pecho antes del alta. No se comprueba la eficacia de la lactancia. La madre se tiene que sacar la leche y se la tiene que dar al niño en biberón, para medirla. Porque, en muchos casos, se va a su casa con mucha lactancia pero poca teta, y eso es una condena para la familia, porque en su casa no va a saber cómo hacerlo, porque nosotros teníamos que haberles apoyado y no lo hemos hecho. Porque les hemos dado malos consejos, porque nos daba igual su Lactancia.
Las madres informadas que quieren amamantar piden ayuda y no la encuentran. Hay una información de pacotilla, superficial, sin una formación seria detrás. Los profesionales no estamos a la altura. Los biberones se deberían dar con receta, cuando se han intentado resolver todos los problemas y no ha sido posible. No tendrían que ser tan accesibles como lo son, porque las familias sanas no los necesitan, deberían obtenerse después de firmar un consentimiento informado y con receta médica, porque a los niños no les preguntan si quieren mamar, y tienen derecho a recibir la mejor alimentación posible, que eso lo dice la OMS, y esa alimentación es la leche materna.
No hay presión para amamantar porque no sabemos ayudar a las madres lactantes. Porque les duele la teta y les decimos que es normal. Porque el niño no engorda y no sabemos lo que hacer, porque sólo sabemos dar biberones. No hay presión porque lo que hay es una información vacía, hay información sin apoyo.
Hoy en día, las madres lactantes se enfrentan a tantas dificultades, que son muy pocos los niños que consiguen mamar hasta los dos años. Porque hay que luchar tanto para ejercer nuestro derecho a amamantar, que la Lactancia se ha convertido en un acto de feminismo y de rebeldía social.
Muchas madres lloran porque quieren amamantar, y se enfadan cuando se sienten mal atendidas.
Porque conozco Lactancias que se han perdido por malos consejos, y son muchas.
Porque no conozco ninguna madre que haya querido dar el biberón y no haya podido, y haya tenido que dar teta por falta de apoyo. No conozco ninguna que haya sucumbido a la presión para amamantar, queriendo dar biberón.

Negar el derecho a amamantar es otra forma de opresión.

Si quieres defender el derecho de las mujeres frente al machismo, no decidas tú por ellas lo que es mejor o lo que es peor, porque eso, querida, es otra forma de opresión.
Porque lo que hacemos las madres lactantes es pedir ayuda a gritos y la sociedad no está a la altura, y tú, querida mía, eres un claro ejemplo de ello. 
En cualquier caso, te deseo que disfrutes de la crianza de tu hijo. Te pido que lo cojas en brazos y que lo beses. No te creas la falsa liberación de la mujer, no creas que lejos de tu hijo serás más feliz, porque te estás perdiendo cosas estupendas que no conoces. Decide si quieres darle pecho o biberón, pero no digas que hay presión para amamantar, porque está en juego la salud de muchas madres, y de muchos niños.
Consulta de lactancia

5 Comentarios

  1. Kurro 2 años antes
    • Dra. Rocío Martín-Gil Parra Rocío Martín-Gil 2 años antes
  2. Eva 2 años antes
  3. Esperanza Pinilla 1 año antes
  4. Raquel 1 año antes

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