Grietas durante la lactancia

La mayoría de las madres recientes experimenta dolor durante la lactancia y lesiones en el pecho durante las primeras semanas. La incidencia del dolor y las lesiones oscila entre el 34% hasta casi el 100% de las madres, de las cuales, hasta un tercio puede abandonar la lactancia por esta causa.

dolor durante la lactancia

Sin embargo, el dolor en el pezón se puede prevenir y tratar precozmente, de modo que la experiencia de lactancia sea más placentera y las madres puedan continuar con la lactancia en mayor proporción.

La causa más frecuente de dolor al amamantar es una mala postura o agarre.

Con frecuencia el bebé está un poco separado del pecho, retorcido sobre sí mismo o con la cabeza flexionada, y puede no extraer leche de forma eficaz del pecho de la madre. Lo ideal en estos casos es que un profesional sanitario formado en lactancia observe una toma y haga sugerencias a la madre sobre la misma.

No es necesario preparar los pezones durante el embarazo, ni aplicar pomadas o ungüentos en las lesiones.

¿Alguna duda sobre cómo evitar las grietas durante la lactancia?

Consulta Gotitas

Una vez que las grietas han aparecido, lo mejor es mantener el pecho limpio y seco. Esto se consigue mediante la ducha diaria, dejando el pecho al aire siempre que sea posible y cambio los discos absorbentes con frecuencia. Tampoco es necesario lavar el pecho después de cada toma.

La mejor prevención del dolor es realizar y favorecer el contacto piel con piel entre la madre y el bebé desde el momento del nacimiento.

Casi todos los bebés que se colocan sobre el pecho de la madre nada más nacer, van a conseguir realizar una toma durante la primera hora de vida. Los bebés que realizan contacto piel con piel regulan mejor la temperatura, la respiración y la frecuencia cardíaca, y tienen mejores niveles de azúcar que los bebés que no hacen contacto piel con piel.

Pensemos que el cuerpo de la madre actúa como una estufa a 37º, y es capaz de subir o bajar su temperatura en función de las necesidades del bebé, por lo que el bebé va a estar mucho mejor con ella que vestido en una cuna. Además, el bebé está acostumbrado a los sonidos del cuerpo de la madre, a su voz, y a su olor, por lo que con la madre se encuentra en su medio natural, tranquilo y confiado.

El contacto piel con piel es beneficioso también a nivel inmunológico, ya que el bebé se va a colonizar con las bacterias de la madre, para las cuales ha recibido anticuerpos a través del cordón umbilical y va a continuar recibiendo a través de la leche materna. Por todos estos motivos, no conviene interrumpir este momento de encuentro entre la madre y el bebé, ya que lo que emocionalmente les beneficia a ambos, tiene también beneficios a nivel biológico.

Estos beneficios son tanto mayores, cuanto más tiempo estén madre e hijo en contacto piel con piel.

Cuando las madres y los bebés hacen contacto piel con piel desde el nacimiento, las grietas y otras dificultades de lactancia son menos frecuentes. Las madres suelen probar distintas posturas para encontrar aquella en la que ella y su bebé están más cómodos, por lo que si aparece dolor en el pezón, se suele limitar al inicio de la toma o duran pocos días.

Si las grietas continúan a las dos semanas de vida, pueden haberse sobreinfectado o deberse a un frenillo lingual corto, y requerir tratamiento específico.

Si tienes alguna duda sobre vuestra lactancia, puedes hacer una consulta online en este enlace.

Consulta de mastitis

2 Comentarios

  1. Mariana de Petersen 2 años antes
    • Dra. Rocío Martín-Gil Parra Rocío Martín-Gil 2 años antes

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