Postura para amamantar sin tocar y sin muñeco

Para que la madre sea capaz de adoptar una buena postura para amamantar, podemos tener la tentación de ayudarle a sujetar al bebé o colocarlo de modo que pueda mamar más eficazmente. Si caemos en esta tentación, posiblemente la toma que presenciemos será menos dolorosa y más eficaz, y pensaremos que estamos contribuyendo a que esta Lactancia evolucione felizmente.
Ejemplo de postura para amamantar
Sin embargo, esto es un error, ya que tal vez la madre no sea capaz de adoptar por sí misma esta postura cuando no disponga de nuestra compañía, y disminuirá su confianza en su capacidad de amamantar. Es por esto, que se recomienda hacer las sugerencias sobre la toma usando un muñeco como ejemplo, con el que explicaremos a la madre el modo de alinear la cabeza del bebé, de hiperextender su cabeza, etc.

¿Alguna duda sobre la mejor posición para amamantar a tu bebé?

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Un ejemplo práctico de postura para amamantar usando nuestro brazo

Como no siempre disponemos de muñeco, suelo usar el siguiente ejemplo, que comparto con mis lectores por si es de utilidad:
Imaginemos que nuestro brazo es un bebé al que queremos amamantar en posición de cuna clásica. En primer lugar, para amamantar a nuestro brazo, lo pegaremos a nuestro cuerpo, rodeando nuestro tórax. Éste acercamiento del bebé al cuerpo de la madre permitirá la alineación de los ejes del bebé, manteniendo todo su cuerpo en contacto ventral con el nuestro, dándole estabilidad postural y soporte ventral.
 Para conseguir que el bebé esté en contacto con el cuerpo de la madre, acerco mi brazo tanto a mi tórax, que el pecho del que no amamantaría a mi bebé imaginario, descansa sobre mi antebrazo, actuando a modo de sujetador. Del mismo modo, la madre se acerca tanto a su bebé, que el pecho que no amamanta, descansa sobre el bebé.
Explicación utilizando nuestro propio cuerpo de la postura para amamantar
Ahora imaginemos que nuestro codo son las piernas del bebé. Situamos nuestro codo pegado también a nuestro tórax, del mismo modo que la madre que amamantara situaría las dos piernas del bebé en en línea media axilar, con los pies en dirección a la espalda de la madre. Esta es otra manera de conseguir la alineación de los pies del bebé respecto a su cabeza y su tórax.
Nuestra mano es ahora la cabeza del bebé. Si pegamos nuestro brazo a nuestro tórax sin forzarlo, en posición relajada, la mano del asesor se sitúa perfectamente enfrentada al pecho, con la muñeca en discreta hiperextensión. El bebé agarra eficazmente el pezón cuando su cabeza está en discreta hiperextensión.
Si la madre quiere tapar a su bebé, una vez que esté en íntimo contacto con ella, lo podrá tapar. Tapar al bebé antes de acercarlo al pecho impide que se acerque totalmente.

Una mala postura al pecho

Una posición inadecuada, con el bebé cerca de la axila de la madre, la cabeza deflexionada  o separado del cuerpo de la madre, hace que el bebé use musculatura accesoria para mantener el agarre y hacer succión aspirativa en lugar de succionar casi exclusivamente con la lengua, de modo que tira del pezón y ocasiona grietas.
Siguiendo con nuestro ejemplo, si en lugar de situar nuestra mano frente al pecho, nos llevamos la mano hacia la axila, forzamos la flexión de la muñeca, y  el hombro de la madre se eleva.
Postura para amamantar incorrecta, con el bebé separado del cuerpo de la madreEl pecho del que el bebé no mama, no está en esta ocasión descansando sobre el antebrazo, porque está  separado del cuerpo de la madre.
Además, la elevación del hombro de la madre, con tensión muscular, puede originarle dolores de espalda durante la Lactancia.
Una mala postura para amamantar es la causa más frecuente de grietas y dificultad para la extracción de leche por parte del bebé.
Consulta de lactancia

5 Comentarios

  1. Aida 3 años antes
    • Dra. Rocío Martín-Gil Parra Rocío Martín-Gil 3 años antes
  2. LACTARANDA 8 años antes
  3. Anónimo 8 años antes

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