Signos de alerta al inicio de la lactancia

¿Por qué es importe reconocer las señales de alerta durante el inicio de la lactancia?

Si amamantamos con frecuencia, lo normal es que la lactancia se instaure adecuadamente, y que haya una buena producción de leche y el bebé sea capaz de mamar. Si defendemos la lactancia y queremos que madre e hijo disfruten de ella, tenemos que saber reconocer que la lactancia va bien, y también las señales de alerta al inicio de la lactancia.

Si reconocemos alguna de estas señales de alerta al inicio de la lactancia, debemos solicitar una valoración por parte de un Consultor de Lactancia. La causa más frecuente es una succión débil por parte del bebé, pero si se perpetúa en el tiempo, puede disminuir la producción de leche de la madre. El tratamiento de las dificultades de transferencia de leche es más sencillo y más eficaz cuanto más precoz es.

Signos de alerta al inicio de la lactancia

Debemos solicitar una consulta si reconocemos alguno de estos señales de alerta durante el inicio de la lactancia:

  • El bebé mama menos de 6 veces al día, está muy dormido o irritable.
  • Las tomas duran menos de 5 minutos, o más de 40 minutos. El bebé siempre se duerme en el pecho y/o nunca termina las tomas por sí mismo.
  • El pecho o el pezón están doloridos, y el dolor permanece después del inicio de la toma. El pezón queda aplastado después de la toma o en forma de pintalabios.
  • Si el pecho está rojo o tiene zonas duras. Si tenemos fiebre, escalofríos o sensación de gripe.
  • Cuando el pecho no experimenta cambios, no vemos leche gotear.
  • También, cuando el pecho está muy inflamado, el bebé no puede engancharse, y no gotea leche.
  • Cuando el bebé está ictérico (tono amarillento de la piel).
  • El bebé se coge y se suelta del pecho durante la toma, lo rechaza o no pide mamar.
  • El bebé no moja ni ensucia pañales.
  • No se oye al bebé tragar a partir del 3er-4º día.
  • El bebé no gana peso o gana muy lentamente.

En caso de dudas, la primera medida que tenemos que tomar es sacarnos leche con frecuencia, y dársela al bebé mediante la técnica dedo-jeringa. Tienes más información sobre la técnica-jeringa aquí.

Añadir comentario